Miguel decidió que él que no quería un álbum de comunión como el de sus amigos. Quería algo fresco, diferente. Así que decidimos irnos al Grao de Castellón a por su reportaje. Empezó tímido y serio, pero poco a poco desapareció esa timidez para dar paso a un Miguel extrovertido, alegre, desenfadado … Se terminaron esos álbumes serios con los niñ@s con cara de circunstancias rodeados de rosarios y misales. Queremos que dentro de unos años cuando repasen su álbum recuerden lo que disfrutaron haciéndose el reportaje, y no una hora de poses artificales en las que no se ven reflejados.

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